lunes, 24 de octubre de 2016

El corazón de "Guante Mágico" es como una pelota de béisbol



(Félix Gutiérrez) El corazón de Orlando José Catarí, el famoso recoge pelotas del estadio Antonio Herrera Gutiérrez de Barquisimeto, estado Lara, no es como las imágenes de ese órgano que se presentan en los documentales de Discovery Channel. 

Su corazón es redondo, blanco y de costuras rojas, como una pelota de béisbol. Así lo sugiere con sus manos morenas llevándoselas al pecho, cuando se le pregunta el significado que tiene para sí el béisbol, el "deporte rey de Venezuela", como se le conoce a esta especialidad deportiva de guantes, pelotas y bates.

"El béisbol, el estadio y la temporada de la pelota profesional venezolana son mi vida", asevera Catarí, de 67 años de edad, bautizado como "Guante Mágico" por el fallecido Domingo Carrasquel, el mánager que le dio el primer título a Cardenales de Lara, en la temporada 1990-1991.

Carrasquel lo bautizó como "Guante Mágico" porque Catarí no agarraba una bola de foul en su oficio de recoge pelotas, que desempeñó durante más de 40 años.

Catarí sonríe con inocencia cuando se le recuerda el origen de su famoso apodo y replica: "Yo le he agarrado batazos a los peloteros más grandes del béisbol venezolano, como Teolindo Acosta, Víctor Davalillo, Baudilio Díaz y Antonio Armas", entre muchos otros.

Claro, dice, "otras veces se me fue la bola entre las piernas, me dieron en el guante o no logré ni rozarla con la mano enguantada".

Uno de los errores más costosos de su vida, que casi le vale su carrera como recoge pelota, le sucede una vez que Robert Pérez, el legendario pelotero del béisbol venezolano, abanica el tercer "strike" en un partido y al receptor se le va la pelota. Pérez sale corriendo para la primera porque esa almohadilla estaba desocupada, pero "Guante Mágico" agarra la bola que aún estaba "viva" y el árbitro inmediatamente canta el "out".

Al día siguiente, Domingo Carrasquel llama a Catarí y le pregunta si estaba consciente de lo que había hecho el día anterior. "Guante Mágico" le responde que sí estaba consciente de su error y agrega: "Errar es de un humanos y usted sabe, como pelotero, que una mala noche la tiene cualquiera".

Humilde, honesto y servicial

Orlando José Catarí es un personaje dedicado a servir a los demás. En la época que no hay temporada de béisbol profesional venezolano, de marzo a septiembre, se consagra a hacer mandados a quien requiera sus servicios y otros menesteres laborales, honestos y dignos, que le proporcionan el sustento de su día a día.

Este personaje popular de Barquisimeto, que vive con su familia en la urbanización Luis Hurtado Higuera de esta ciudad centro-occidental del país, no fuma ni toma licor y desde muy joven le apasiona el béisbol.

Tiene 47 años trabajando en el estadio de Barquisimeto; sin embargo, desde hace siete temporadas se retiró del oficio de recoger pelotas.


"Ahora ayudo a preparar el terreno y otros menesteres previo a cada partido", dice "Guante Mágico" con su eterna braga y gorra roja, así como su corazón de pelota blanca, como la inocencia de su alma, y de costuras roja, como la pasión que siente por el equipo de sus desvelos.