lunes, 9 de septiembre de 2013

Estadios para LVBP ofrecen su mejor rostro





(CARACAS) A finales de mayo se suscitó un cataclismo en la estructura de los Tigres de Aragua, la Liga Venezolana de Beisbol Profesional se declaró en emergencia en vista de que el Instituto Regional del Deporte del estado Aragua supuestamente anunció que no renovaría el contrato a los Tigres de esa entidad.

El inconveniente o malentendido, como lo catalogó el presidente del IRDA, Carlos Guillén, ahora forma parte de la historia, pero hizo sacudir los cimientos de los estatus de otros estadios en el país, en su totalidad obras pertenecientes a los gobiernos regionales.

Y es que los recintos deportivos de beisbol son propiedad del estado, pero cada equipo tiene la responsabilidad de mantenerlo y hacerle mejoras, especialmente ahora que cuentan con un fondo especial del Ministerio del Poder Popular para el Deporte.

“Nosotros estimamos que el 0,5 del presupuesto se destine a infraestructura”, dijo Yurinder Rincón, gerente de operaciones de las Águilas del Zulia.

“Nosotros solo tenemos injerencia en el Luis Aparicio ‘El Grande’ de Maracaibo. Durante y para la campaña de beisbol hacemos una planificación, pero ello depende del acuerdo al que lleguemos con Mindeporte y los patrocinantes”, soltó el ejecutivo zuliano.

A causa de la consecuente demanda de los fanáticos, los estadios han tenido que modernizase. “La pizarra tiene un software único en el país, se parece mucho a la de los Marlins de Miami”, esbozó Samuel Moscatel, gerente general de Caribes de Anzoátegui, acerca de las novedades del Alfonso “Chico” Carrasquel.

Según Moscatel, el coso oriental mostrará una remozada cara en el sector VIP y la taquilla, al igual que el clubhouse de visitantes. 

Asimismo, el estadio Nueva Esparta de Porlamar ha recibido una cantidad de refacciones y acondicionamiento de áreas. El recinto no solo albergará a Bravos, sino que además será el anfitrión de la venidera Serie del Caribe en 2014. 

“Están colocando dos nuevas jaulas de bateo, se repararon y pintaron las sillas, al igual que las paredes, y lo más importante es que se están haciendo esfuerzos porque la lluvia no genere los mismos problemas en el terreno que el año pasado”, acotó el gerente general de Bravos, Rubén Mijares. “El año pasado se repotenció el sistema de iluminación y tenemos un proyecto para la renovación de las sillas y ambos clubhouses. También queremos cambiar los baños, pero eso sí quedaría para luego”, contó Rincón.